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La comunicación interna juega un importante papel en el desarrollo y consolidación de una organización. Debe servir para favorecer el desarrollo de los proyectos y las actividades, así como para reforzar la cultura corporativa y los valores de la empresa. La comunicación interna tiene que ayudar a alcanzar los objetivos de negocio.
La estrategia de la comunicación interna, sus objetivos, mensajes y contenidos deben estar alineados con la estrategia general de RR.HH., y se debe de gestionar por el área de Comunicación. Identificamos las necesidades de la empresa y proponemos acciones concretas que favorezcan el flujo comunicativo entre los departamentos.
De igual manera la implementación de cualquier herramienta, sistema o canal de comunicación requiere la necesaria participación, contribución e implicación de otras áreas, departamentos o funciones de la organización, tanto desde el punto de vista de proveedores o receptores de información, como de soportes o medios para su implantación.
La función del departamento de comunicación interna es gestionar la comunicación que se da en el seno de la organización, a través de la gestión de la información que circula, pero también de las actitudes que dicha información genera. A partir de una auditoría de comunicación, definimos las herramientas y acciones más adecuadas para la empresa.
Una organización genera continuamente información y experiencias que se pueden convertir en activos importantes de la empresa. Una gestión adecuada del conocimiento permite rentabilizar la experiencia acumulada, formar al personal y ofrecer soluciones innovadoras y eficaces a sus clientes.
Sabemos lo importante que es para la organización que el conocimiento y la experiencia se transmitan. Por otro lado, queramos o no, la comunicación no cesa. Quizás sólo falta definir los contenidos, seleccionar los medios y formar los RR.HH. que han de llevar a cabo los planes de mejora de la comunicación interna.
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