Fundación Sabor y Salud surgió para promover el consumo de frutas y verduras frescas ante el alarmante descenso producido en derimento de un mayor consumo de postres elaborados como yogures, bollería industrial, helados, etc, alimentos muy diferentes y que no pueden ser vistos como sustitutivos sino como complementarios.
Aunque en los últimos años el consumo de frutas y hortalizas frescas se ha recuperado sensiblemente, el Comité Científico de la Fundación considera que su presencia en la dieta sigue siendo insuficiente por lo que resulta imprescindible reeducar a los consumidores perdidos y formar a los futuros consumidores.
La oferta de frutas y hortalizas frescas en España es muy amplia cubriendo todas las estaciones del año con una gran gama de variedades, por ello es necesario ser conscientes de los beneficios de su ingesta con el fin de aprovechar al máximo esta fuente natural de salud.
Los beneficios para el organismo resultantes del consumo de frutas y hortalizas frescas son de todos bien conocidos; su riqueza en vitaminas, elementos minerales, compuestos antioxidantes y fibra hace que su consumo sea imprescindible para conseguir una alimentación sana y equilibrada.
"Desde el punto de vista químico, las frutas y hortalizas son ricas en agua, pobres en carbohidratos, proteinas y lípidos, por lo que son alimentos de escasa importancia desde el punto de vista plástico y energético. Sin embargo, tienen gran interés por su contenido en micronutrientes", considera la Dra. Montaña Cámara, miembro del Comité Científico de la Fundación Sabor y Salud y Profesora de Nutrición y Bromatología de la Universidad Complutense de Madrid.
Recientemente, la Fundación Sabor y Salud ha establecido un acuerdo de colaboración con Vuelta Ciclista a España para transmitir la importancia para la salud del consumo de frutas y hortalizas frescas en la población en general, y en los deportistas en particular. La Fundación Sabor y Salud considera que Vuelta Ciclista a España, la competición ciclista nacional más importante y con mayor calado social, es el vehículo idóneo para difundir y asentar esta cultura de consumo sano y saludable que guarda estrecha relación con los valores del deporte.
Los hábitos alimenticios que trata de promover podrían estar perfectamente representados en lo que se conoce como dieta mediterránea, y en último término trata de evitar las consecuencias negativas que un escaso consumo puede ocasionar a la salud poblacional. Enfermedades como la obesidad, el colesterol, los problemas cardiovasculares, etc. son algunas de las consecuencias de una dieta habitual pobre en frutas y hortalizas frescas".